martes, 18 de agosto de 2009

Bahía de Jiquilisco

Bahía de Jiquilisco


Descripción general del humedal: La Bahía de Jiquilisco constituye la mayor
extensión continua de hábitats de humedales del país, formada por numerosos
esteros y canales, barras de arena y playas, un conjunto de islas de diverso
tamaño, manglares, bosques estacionalmente saturados conectados con el
manglar en Normandía, El Tercio y Chahuantique, y una zona de pantanos herbáceos,
carrizales y tulares en el sector donde el río Grande de San Miguel desemboca en los
manglares de la bahía. En el sector oriental de la bahía (Samuria) se pueden observar
árboles de mangle de gran porte y excelente estado de conservación. Constituye el
hábitat de miles de aves marino-costeras, así como el único sitio de anidación para algunas de ellas. Igualmente sirve
como refugio para varias especies amenazadas entre las que se encuentran el mono araña, las tortugas marinas y el
cocodrilo. Además de esto, dentro de la bahía y sus esteros asociados se encuentran importantes bancos de moluscos y
crustáceos que sirven como sustento a buena parte de la población local. Más de 100.000 personas viven en las cercanías
de este humedal. Sin embargo, la Bahía de Jiquilisco muestra un nivel de alteración y amenazas inferior al cercano
Jaltepeque: la visitación turística es menor y el proceso de desecación y alteración de pantanos es mucho menos
marcado, debido fundamentalmente a que ya fueron desecados hace décadas. La pesca con bombas es un fenómeno
común a lo largo de la bahía y en los esteros cercanos a El Espino. La presencia de salineras y camaroneras anexas al
manglar, y construidas a costa de éste en la mayoría de los casos, es un fenómeno común y de enorme importancia
económica en la zona (ver mapa 36).
Departamentos: Usulután
Municipios: Jiquilisco (90.000 habitantes), Puerto El Triunfo (16.400 habitantes), Usulután (81.200 habitantes), San
Dionisio (9.305 habitantes), Concepción Batres (17.939 habitantes) y Jucuarán (15.820 habitantes).
Coordenadas geográficas centrales: 552,500 m E 235,800 m N
Hojas cartográficas 1:50.000 (Cuadrantes): Jiquilisco 2455 I, Berlín 2456 II, Jucuarán 2555 IV, Olomega 2555 I
Superficie del Humedal: 31.699 ha.
Altitud: 0 m.s.n.m.
Parámetros físico-químicos:
Temperatura: 30ºC, oxigeno disuelto promedio 4,6 mg/l, el pH promedio 8,1. Se han encontrado residuos de plaguicidas organoclorados y organofosforados en la Bahía de Jiquilisco, así como metales pesados (cobre y plomo) superiores a los niveles de concentración aceptables por la Agencia de Protección Ambiental (APA).La salinidad es casi igual desde las

bocanas hasta casi los 21 Km dentro de la bahía. La salinidad mínima registrada fue de 22% en el mes de Octubre y la
máxima de 36% en Mayo23.
Regiones hidrográficas: H. Entre los ríos Lempa y Grande de San Miguel. I. Cuenca del Río Grande de San Miguel. J.
Entre los ríos Grande de San Miguel y Goascorán
Ecoregiones (Biogeografía): Manglares de la costa seca del Pacífico Norte (NT 1425). Bosques secos tropicales
centroamericanos (NT0209)
Bienes y servicios: Control de inundaciones, depuración y almacenamiento de aguas, producción pesquera, producción
de madera, recarga de acuíferos, fijación de carbono y regulación climática, protección y estabilización de la línea de
costa y belleza escénica.
Tipos de hábitats presentes según clasificación salvadoreña (en orden de mayor a menor extensión):
H – Manglares; D-- Estuarios; G-- Salineras y camaroneras; E -- Bajos intermareales de lodo y arena; O --Bosque
estacionalmente saturado; L-- Pantanos herbáceos y pastizales inundables; M-- Carrizales y tulares.
Tipos de hábitats según clasificación de Ramsar: I --Humedales intermareales arbolados; F -- Estuarios; 5 -- Zonas de
explotación de sal; 1 -- Estanques de acuicultura; G --Bajos intermareales de lodo, arena o con suelos salinos; Xf --
Humedales boscosos de agua dulce; Ts -- Pantanos/esteros/charcas estacionales/intermitentes de agua dulce.
Especies de flora típicas o definitorias: Formaciones de Manglar: “mangle colorado” (Rhyzophora mangle), “mangle
rojo” (Rhyzophora racemosa), “mangle rojo gigante” (Rhizophora harrisonii), “madresal” (Avicennia germinans),
(Avicennia bicolor), “botoncillo” (Conocarpus erecta), e “istaten” (Laguncularia racemosa). Las mejores muestras de
este tipo de vegetación se encuentran en el sector oriental de la Bahía. En los bosques estacionalmente saturados destaca
el mangle de agua dulce (Bravaisia integerrima), el papaturro (Coccoloba floribunda, Coccoloba caracassana), ojo de
venado (Mucuna holtonii), mongollano (Pithecellobium dulce), carbón (Prosopis juliflora), diversas especies de Ficus
sp., “hule” (Castilla elastica), “iscanal” (Acacia hindsii), “aguijote” (Eryhtrina glauca), “huesito” (Phyllanthus
brasiliensis) y “huiscoyol” (Bactris subglobosa). En las lagunas de inundación del río Grande de San Miguel abunda el
tule (Typha dominguensis) y especies de ciperáceas y plantas acuáticas.
Especies de flora prioritarias (amenazadas o endémicas): En la zona de bosque semisaturado aparecen árboles de mangle
dulce (Bravaisia integérrima), especie se encuentra únicamente en unos pocos bosques inundables del país y que está
protegida por la legislación de Nicaragua y México. El mangle rojo gigante (Rhizophora harrisonii) es especialmente
raro en el país.
Especies de fauna típicas o definitorias: En la bahía de Jiquilisco se encuentran tres especies de bivalvos del género
Anadara --curil (A. similis), concha negra (A. tuberculosa) y casco de burro (A. grandis)—con un claro valor comercial.
Otra especie de invertebrado que sufre una alta presión de explotación es el cangrejo punche (Ucides occidentalis), junto con el tilhuacal (Cardisoma crassum), y varias especies de camarones peneidos que crían dentro de la Bahía. La fauna
íctica de la Bahía también es extremadamente rica con la combinación de especies de mar y de agua dulce. El área
alberga una de las más variadas avifaunas del país y es considerado un sitio importante para la concentración de aves
migratorias, inclusive a escala centroamericana. Las playas e islotes de la bahía y sus alrededores sirven como área de cría a
varias especies de aves playeras o coloniales. En un islote situado enfrente de la isla de San Sebastián conocido como El
Bajón se ha identificado la única colonia para Centroamérica del rayador americano (Rynchops niger) y las poblaciones más
numerosas en El Salvador de Sterna antillarum y Charadrius wilsonia (ver capítulo de Humedales marinos). La isla San
Sebastián es probablemente el mejor sitio para la reproducción del ostrero en el país, siendo ésta una de las especies de aves
más amenazadas de El Salvador. También en esta isla y en Arcos del Espino aparecen dos de las escasas colonias de cría
conocidas del pucuyo (Chordeiles acutipennis)10. Aparte de estas especies en los manglares y estuarios de la Bahía se
encuentran prácticamente todas las especies típicas de estos ecosistemas como son las ardeidas, cormoranes, anhingas,
pelícanos, láridos, caradriformes, la fragata y el águila pescadora (ver anexo 5). También se conoce la existencia de nidos de
la lora nuca amarilla (Amazona auropalliata) dentro del manglar.
Especies de fauna prioritarias (amenazadas o endémicas:
El casco de burro está considerado como en peligro de extinción en El salvador por culpa de la
sobreexplotación. La bahía de Jiquilisco sirve como refugio de dos especies de Crocodylia catalogados como en peligro
de extinción en el país: el cocodrilo americano y el caimán. En las playas de la península de San Juan del Gozo, Isla San
Sebastián, Isla Madresal y El Espino, además de algunos sectores del interior de la Bahía, se ha confirmado el
anidamiento de tortuga verde (Chelonia agassizi), tortuga carey (Eretmochelys imbricata), tortuga golfina (Lepidochelys
olivaceae) y tortuga baule (Dermochelys coriaceae), todas ellas consideradas como en peligro de extinción en el país.
Valores culturales (restos históricos, tradiciones, usos tradicionales): Celebración del día del pescador en octubre4
Criterios que cumple para ser humedal de importancia nacional:
1. Humedal representativo o único: Alto
2. Biodiversidad (especies amenazadas): Alto
3. Servicios ambientales importantes: Alto
Valor total de importancia nacional: 6
Criterios que cumple para ser un humedal de importancia internacional según Ramsar (con breve justificación):
Criterio 1. La Bahía de Jiquilisco representa uno de los mejores ejemplos de manglar del Pacífico
centroamericano, además incluye buenas muestras de bosque estacionalmente saturado.
Criterio 2. Este humedal sustenta especies vulnerables y en peligro, además de comunidades ecológicas
amenazadas.
Criterio 3. Este humedal sustenta poblaciones de especies vegetales y animales importantes para mantener la
diversidad biológica de la región biogeográfica a la que pertenece.

Criterio 4. Este humedal sustenta numerosas especies vegetales y animales cuando se encuentran en una etapa
crítica de su ciclo biológico y les ofrece refugio durante la época seca.
Criterio 5. Seguramente el mosaico de hábitats de este humedal alberga de manera regular una población de
20.000 o más aves acuáticas.
Criterio 7. Este humedal probablemente sustenta una proporción significativa de las subespecies, especies o
familias de peces autóctonas de los manglares del Pacífico centroamericano, siendo éstas representativas de los
beneficios y los valores de los humedales, contribuyendo así a la diversidad biológica del mundo.
Criterio 8. Este humedal es una fuente de alimentación importante para peces, es una zona de desove, un área
de desarrollo y crecimiento y una ruta migratoria de la que dependen la existencia de peces dentro y fuera del humedal.
Suma total del número de criterios cumplidos: 7
Status actual según Ramsar: Propuesto como sitio Ramsar
Tenencia de la tierra: Mayoritariamente pública en más de un 85%.
Usos actuales: Usos altos: pesca, marisqueo, producción de camarones o sal. Usos medios: turismo, mezcla de sistemas
productivos con ganadería y agricultura extensiva, extracción de madera y tala de árboles.
Amenazas: Gravedad alta: pesca con bombas y otras técnicas destructivas de pesca, sobreexplotación de bivalvos y
cangrejos, sobreexplotación de huevos de tortuga y transformación de manglares en salineras, camaroneras o zonas
habitacionales. Gravedad media: exceso de población, incendios alrededor de los humedales, cacería, extracción de
madera y tala de árboles, contaminación proveniente de los ríos o de las comunidades y expansión urbana.
Estado de amenaza: Vulnerable
Información existente sobre el humedal: Bien conocido
Prioridad de investigación: Media
Situación legal como área protegida: Incluida en el Sistema de Áreas Naturales Protegidas (SANP)
Unidad de conservación a la que pertenece: Unidad de conservación Bahía de Jiquilisco.
Plan de manejo: Redactado y aprobado oficialmente.
Acciones de conservación: Incipientes. Todavía no hay un sistema de vigilancia establecido para el área.

Lista de personas e instituciones clave: Dirección de Patrimonio Natural/MARN. CESTA en San Juan del Gozo.
CODEPA en Puerto Parada. CENDEPESCA.
Referencias bibliográficas seleccionadas:
1. Ayala, M.V., Magarin, O.A., & Hernandez, G.N. 1996. Propuesta de normativa jurídica para la protección de los
bosques salados de El Salvador, en base a estudio realizado en Bahía de Jiquilisco. Universidad Gerardo
Barrios. 59 pp
2. Barraza, J. E. 2001. Comentarios sobre la diversidad de macroinvertebrados marinos de El Salvador. Publicación
Ocasional Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, El Salvador 2
3. Calles-Rivera A.D., A.E. Fuentes-Herrera & N.A. Serrano-Arce. 1994. Estudio Preliminar de la Comunidad
Macrobentónica de la Bahía de Jiquilisco. Departamento de Usulután, Marzo y Septiembre de 1993. Facultad
de Ciencias Naturales y Matemática. Escuela de Biología. Universidad de El Salvador. Tesis de Biología. 40 p.
4. Díaz, I. I. Jiménez, M.J. de Lope, L. Sánchez-Mármol, E. Sánchez. 2004. Plan de Manejo Área natural Bahía de
Jiquilisco. MARN/AECI.
5. Gammage, S., M., Benítez, & M., Machado. 2002. An entitlement approach to the challenges of mangrove
management in El Salvador. Ambio 31 (4): 285-294.
6. Hernández, R. A., & Calderon, M. G. 1975. Inventario preliminar de la flora y fauna acuática de la Bahía de
Jiquilisco. In: Memorias del II Simposium Latinoamericano sobre Oceanografía Biológica. Cunaná, Venezuela.
VI: 221-231 p
7. Jiménez, J. 1995. Las sardinas y otras especies pelágicas de la Bahía de Jiquilisco, El Salvador. In: Simposium
Ecosistema de Manglares en el Pacifico Centroamericano y sus recursos de postlarvas de camarones Peneidos.
San Salvador, 8-11 de Noviembre. Universidad de El Salvador, Ministerio de Agricultura Y Ganadería, Centro
de Desarrollo Pesquero /PRADEPESCA-UE. 22 p
8. Jiménez, I. & L. Sánchez-Mármol, 2004. Propuesta Ficha Ramsar Bahía Jiquilisco. MARN/AECI
9. Komar, O., C. Dueñas, & W. Rodríguez. 1993. Inventario de Aves Marinas de El Salvador en la Estación no
Reproductora. Reporte para la Secretaría Ejecutiva del Medio Ambiente (SEMA). San Salvador. 71 p
10. Komar, O.& W. Rodríguez. 1997. Nesting of Lesser Nightawks (Chordeiles acutipennis) on beaches in El Salvador.
The Wilson Bulletin. Vol. 109, No. 1, March 1997. p 167-168.
231
11. López Quezada, H. M. 1997. Biología reproductiva del Punche (Ucides occidentalis) en la Bahía de Jiquilisco,
departamento de Usulután. Tesis de Licenciatura. Universidad de El Salvador
12. Marroquin Mena, E. 1992. Diagnóstico de la situación actual y dinámica del deterioro del ecosistema esteromanglares.
San Salvador: Consultores Económicos y Financieros. S.A. de C.V.(CEFINSA). 50 p.
13. Martín, G, E. Sinde. 2003. Propuesta de desarrollo sostenible para el sector pesquero artesanal del Golfo de Fonseca
y la Bahía de Jiquilisco. AECI/Xunta de Galicia. San Salvador. Documento sin publicar.
14. Menjivar, R. F. 1985. Avances sobre el inventario de diatomeas presentes en la Bahía de Jiquilisco. Departamento de
Biología, Universidad de El Salvador. Tesis de Licenciatura. 154 p.
15. Munguia Vásquez, R. A. 1995. Evaluación del impacto antropogénico en el bosque de manglar de la Bahía de
Jiquilisco, departamento de Usulután, El Salvador. Tesis de Licenciatura en Biología. Facultad de Ciencias
Naturales y Matemáticas.Universidad de El Salvador. 29 p
16. Peña de López, A. C. 1996. Abundancia de diatomeas plantónicas en el sector poniente de la Bahía de Jiquilisco.
Universidad de El Salvador. Tesis de Biología. 70 pp
17. Phillips, P. C. 1981. Annotated checklist of fishes at Jiquilisco Bay,El Salvador. Revista de Biología Tropical. pp 45-
58
18. Phillips, P., & J. B. Ulloa. 1981. Estudio de las poblaciones de peces de la Bahía de Jiquilisco, El Salvador.
Ministerio de Agricultura y Ganadería. Dirección General de Recursos Pesqueros. 136 p
19. PRADEPESCA-UE. 1995. Simposium Ecosistema de Manglares en el Pacifico Centroamericano y sus recursos de
postlarvas de camarones Peneidos. San Salvador.
20. Quiñones I., Herrera N., Marin de Saz X., Gonzales M. E. & Quezada M. L. 1998. Fauna Vertebrada Asociada a Los
Manglares y Áreas Naturales de Bahía de Jiquilisco, Usulután, El Salvador. Monografía. Cátedra Manejo de
Recursos Costero-Marinos. Maestría en Gestión del Medio Ambiente. Universidad Centroamericana José
Simeón Cañas UCA. 37 p.
21. Thurber, W. A., J. F. Serrano, A. Sermeño, & M. Benítez. 1987. Status of Uncommon and Previously Unreported
Birds of El Salvador. Proceeding of the Western Foundation of Vertebrate Zoology. Los Angeles, California.
Vol. 3. No. 3: 109-293
22. Ulloa, J. B. & Phillips P. 1978. Estudio de las poblaciones de camarones marinos en la Bahía de Jiquilisco, El
Salvador. Informe Técnico. Ministerio de Agricultura y Ganadería, Centro de Desarrollo Pesquero. Vol. V, No.
1.
23. Vásquez, M. 2003. Diagnóstico Línea Base de las condiciones biofísicas y socio-económicas del área de
conservación Jiquilisco-Jaltepeque. MARN-PNUD.



Bahia de Jiquilisco ( En construccion )



La Bahía de Jiquilisco, se enmarca en lo que históricamente fue la gran región habitada por el grupo Poton (Lenca-salvadoreño), uno de los principales grupos etnolingüísticos que habitaban el territorio salvadoreño al momento de la conquista, la cual abarcaba el territorio al oriente del país. Antiguamente la bahía era conocida como Xiriualtique, que en idioma poton, significa “lugar en la bahía de las estrellas”; proviene de xiri, estrella; ual, agua, río,bahía; y tique, cerro, sufijo de lugar (Lardé y Larín: 2000)



En el año 1998 se creo por medio del Artículo 78 de la Ley del Medio Ambiente, el Sistema de Áreas Naturales Protegidas (SANP).



La entrada en vigencia de la Ley de Medio Ambiente ha f acilitado la formulación ydivulgación de documentos y herramientas estratégicas que han ido permitiendo el ordenamiento del manejo de los recursos naturales y biodiversidad contenida en las áreasnaturales tales como la Estrategia Nacional de Diversidad Biológica, la Política de ÁreasNaturales Protegidas y el Proceso de Transferencia de la Áreas Naturales.



Especies: diversidad y prioridades de conservación


El conocimiento sobre las especies de fauna y flora que habitan el área natural de la Bahía de Jiquilisco es incompleto y fragmentario. Sin embargo, para algunos grupos y localidades se cuenta con bastante más información que en otras regiones del país. En lo que respecta a plantas vasculares se cuenta con un buen conocimiento de las especies arbóreas más comunes encontradas en los bosques de mangle, al igual que de la distribución de éstas a lo largo de la bahía (Quezada, L 1996 y Salazar de Jurado, M; Guillén, R y Ulloa J. 1996). En el área del bosque de Normandía se cuenta también con un listado de flora vascular bastante completo (MARN 2003). Fuera de estas zonas no se han realizado inventarios de flora. No se cuenta con ningún listado de hongos para el complejo, aunque se sabe que los bosques estacionalmente saturados presentes en el norte de la bahía son hábitats idóneos para que se desarrollen.

En lo que respecta a invertebrados, existen listados más o menos completos de invertebrados
acuáticos, generalmente enfocados en especies de utilidad comercial (v.g. bivalvos y crustáceos) . Sólo el bosque de Normandía cuenta con un listado más o menos exhaustivo de invertebrados y éste se centra únicamente en Himenópteros (MARN 2003). Este estudio destaca además por ser el primero que evalúa el papel ecológico de la fauna silvestre relacionándolo con los servicios ambientales prestados.


Curil Anadara tuberculosa


Este listado muestra una fauna íctica diversa, habiéndose identificado más de 90 especies diferentes, tal y como sería esperable de ecosistemas estuarinos donde cohabitan especies marinas y de agua dulce. Los listados de reptiles y anfibios probablemente no reflejan la diversidad de especies presentes en los diferentes ecosistemas del área natural




Tal y como sucede en otras áreas silvestres, las aves son el grupo mejor estudiado en lo que respecta al inventario de especies. Según Quiñónez et al. (1998) en la actualidad se pueden encontrar 231 especies de aves en la zona . La destrucción, fragmentación y aislamiento de los bosques dulces de la región ha motivado la probable extinción de varias especies de aves propias de bosques poco perturbados como son el rey zope (Sarcoramphuspapa), gavilán de pantano (Busarellus nigricollis), águila crestada (Spizaetus ornatus), pava (Penélope purpurescens), pajuil (Crax rubra), buco (Notharchus macrorhynchus), copetón real Onychorhynchuscoronatus) y el toledo (Chiroxiphia linearis).



pajuil (Crax rubra)




Esta lista aumentará significativamente si no se toman medidas para conservar los ecosistemas naturales de la zona. A pesar de estas pérdidas, el área alberga una de las más variadas avifaunas del país y es considerada un sitio importante para la concentración de aves migratorias, inclusive a escalacentroamericana (Quiñónez et al. 1998).

Las lagunas de conocimiento más notorias se detectan en el campo de los micromamíferos y los quirópteros. En este grupo aparece un patrón similar al de las aves, con varias especies que anteriormente habitaron la zona y que ya no se ven, como son el saíno, el tigrillo y quizás el oso hormiguero, aunque algunas personas cercanas a los bosques dulces del norte de la bahía dijeron haberlo visto. En cambio, el pezote (Nasua narica) aparece en el listado de Quiñónez et al. (1998), aunque no encontramos ninguna persona que reconociera su existencia en la zona. Los pescadores de la bahía también reportaron la presencia de delfines dentro de la bahía hace décadas, aunque ahora dicen que ya no se ven por culpa del uso continuo de explosivos para pescar.

Tipos de peces, moluscos y crustáceos para el comercio por puntos de pesca.

Vegetación Área Natural Bahía de Jiquilisco


El área natural de la Bahía de Jiquilisco se encuentra formando parte del Gran Paisaje de la Planicie Costera, subunidad de Usulutan y del Gran Paisaje de la Cadena Costera, subunidad Macizo de Jucuaran (MARN/VMVDU, 2003) dentro de la zona de vida Bosque Húmedo Subtropical Caliente (Holdrige, 1975)



Figura 4. Fuente MARN Mapa Ecológico: Sistemas de Zonas de Vida de Holdridge (J.Tosi y G.Harthorn, 1978).

La vegetación natural se encuentra distribuida en sucesiones primarias y secundarias que conforman asociaciones vegetales claramente diferenciadas, que han sido cartografiadas durante el trabajo de campo. Estas comunidades silvestres encontradas aportan más de 116 especies, entre las que destaca la flora del bosque estacionalmente saturado, aunque estudios especificos en este tema con seguridad aumentaran el número de especies presentes.

Los ecosistemas más relevantes en el área son el manglar, el bosque estacionalmentesaturado (zona norte) y las formaciones de playa.

Los cambios en la dinámica de la vegetación, son principalmente la desaparición de la vegetación de bosque salado o manglar, la vegetación de playa y la fragilidad del bosque estacionalmente saturado.

Para la clasificación de la vegetación se ha utilizado la clasificación de la UNESCO (1973)
adoptada por el CCAD-MARN en 2001 para la realización del mapa de vegetación del país. De los 17 tipos de vegetación descritos para el Salvador en la Bahía de Jiquilisco encontramos lo siguiente:

Vegetación Cerrada principalmente siempre verde, Manglar.



Las especies que conforman el manglar de Jiquilisco son el “mangle colorado” (Rhyzophora
mangle), “mangle rojo” (Rhyz
ophora racemosa), Rhizophora harrizinii, “madresal” (Avicennia
germinans), Avicennia bicolor, “botoncillo” (Conocarpus erecta), e “istaten” (Laguncularia
racemosa)

Vegetación cerrada principalmente siempre verde tropical ombrófila estacionalmente
Saturada


El bosque del Tercio (43,5 Ha) el menor del grupo, se encuentra íntimamente unido al manglar
y su perímetro esta cercado. Se encuentra en buen estado de conservación salvo en algunas

zonas donde la cooperativa ya ha realizado reforestaciones, manteniendo este bosque con una

clara vocación de conservación.

Dentro de las especies presentes en estos bosques hay que destacar el mangle de agua dulce
(Bravaisia integérrima), especie considerada en peligro en otros países Centroamericanos.


Vegetación Abierta Predominantemente Decidua con árboles y arbustos de Costa o Playa (Marina o Dulceacuícola) (400 ha).

de la vegetación de playa o de manglar, entre la vegetación caducifolia y la vegetación de
bajura. Se le ubicaba en zonas conocidas como linderos costeros. Suelen ser árboles de

pequeño o mediano tamaño.

Formación muy fragmentada y deteriorada de la que quedan pequeños retazos en la zona
oeste de la bahía de Jiquilisco, debido a la acción antrópica para la creación de potreros y al

avance de la frontera agrícola y en menor medida por la creación de camaroneras.


Especies encontradas en los tres estratos en esta formación son: botoncillo (Conocarpus

erecta) papaturro (Coccoloba floribunda), papaturro (Coccoloba caracassana), ojo de venado

Mucuna holtonii), mongollano (Pithecellobium dulce), carbón (Prosopis juliflora) y diversas

gramíneas


Vegetación Cerrada Tropical decidua en Estación Seca, de tierras Bajas. (3600 ha)

Se encuentra situada en las laderas sur de la cordillera de Jucuaran casi llegando a unirse con
el manglar cerca de la desembocadura del río Grande de San Miguel. Se desarrolla desde la

planicie costera hasta los 800 msnm, caracterizada porque las hojas se caen (80 a 95 %

febrero a marzo) de manera regular cada año durante la época seca (Villacorta, R. et al. 2000).


Especies típicas en esta formación son la ceiba (Ceiba pentandra), jocote (Spondias mombin),
aceituno (Simarouba glauca), pacum (Sapindus saponaria), el carrreto (Samanea saman),
anona (Annona spp), palo giote (Bursera simarouba), mongollano (Pithecellobium dulce),

conacaste (Enterolobium cyclocarpum) entre otras.


Vegetación Cerrada Principalmente Siempre verde Tropical Ombrofila Riparia (40 ha).

Término aplicado a la vegetación que crece o vive en ambientes acuáticos o lénticos (aguas
estancadas de pantanos, charcas o lagos, en orillas de los ríos o de corrientes de agua en

curso; como también a la ubicada en meandros, barras arenosas y lechos húmedos

ntermitentes) (Villacorta, R. et al. 2000).


La única formación de este tipo a destacar en la zona se encuentra muy cerca del bosque de
Normandia, el resto de quebradas que llegan a la bahía de Jiquilisco sólo poseen vestigios

muy degradados de esta vegetación
.
Con relación a la composición florística, esta formación se considera baja en términos de
diversidad en todos sus estratos.. Como parte del estrato arbóreo se observan “sauce llorón”

(Salix humboldtiana), “amate”, “capulamate” “salamate”, “amate de río” (Ficus spp.), “hule”

(Castilla elastica), “iscanal” (Acacia hindsii), “aguijote” (Eryhtrina glauca), “huesito” (Phyllanthus

brasiliensis) . En el estrato del sotobosque el “huiscoyol” (Bactris subglobosa).



Áreas de escasa vegetación en acumulaciones arenosas Duna Costera-Litoral


Esta formación no ha sido representada en el mapa de vegetación debido al pequeño tamaño
de sus formaciones y al alto estado de fragmentación que poseen, pudiéndose sólo encontrar

pequeñas manchas dispersas en algunas zonas de la Isla de San Sebastián y en la península
de San Juan del Gozo, y El Espino.
Esta integrada por especies vegetales enraizadas sobre espacios desnudos, dispersas sobre la
arena costera desnuda ubicada a lo largo del litoral o cabezas de playa (Villacorta, R. et al.
2000). Las especies de esta formación vegetal, presentan adaptaciones particulares para

soportar la intensa radiación solar, las altas temperaturas y el exceso de sal a que están

expuestas.
Son especies típicas campanilla de playa (Ipomoea pes-caprae), fríjol de playa (Canavalia
maritima), mozote de caballo (Cenchrus echinatus), algunos arbustos del género (Acacia sp.)
árboles de “cachimbo” (Crateva tapia).

Especies: diversidad y prioridades de conservación

Conocimiento existente sobre las especies de flora y fauna silvestres presentes en el área natural

El conocimiento sobre las especies de fauna y flora que habitan el área natural de la Bahía deJiquilisco es incompleto y fragmentario. Sin embargo, para algunos grupos y localidades se cuenta con bastante más información que en otras regiones del país. En lo que respecta a plantas vasculares se cuenta con un buen conocimiento de las especies arbóreas más comunes encontradas en los bosques de mangle, al igual que de la distribución de éstas a lo largo de la bahía . En el área del bosque de Normandía se cuenta también con un listado de flora vascular bastante completo (MARN 2003). Fuera de estas zonas no se han realizado inventarios de flora. No se cuenta con ningún listado de hongos para el complejo, aunque se sabe que los bosques estacionalmente saturados presentes en el norte de la bahía son hábitats idóneos para que se desarrollen.


En lo que respecta a invertebrados, existen listados más o menos completos de invertebrados acuáticos, generalmente enfocados en especies de utilidad comercial (v.g. bivalvos crustáceos) . Sólo el bosque de Normandía cuenta con un listado más o menos exhaustivo de invertebrados y éste se centra únicamente en Himenópteros (MARN 2003). Este estudio destaca además por ser el primero que evalúa el papel ecológico de la fauna silvestre relacionándolo con los servicios ambientales prestados


La fauna íctica presente en la bahía cuenta con un listado bastante completo publicado en una revista científica (Philips 1981), algo atípico en el país, donde los informes sin publicar domina.

Este listado muestra una fauna íctica diversa, habiéndose identificado más de 90 especies diferentes, tal y como sería esperable de ecosistemas estuarinos donde cohabitan especies marinas y de agua dulce. Los listados de reptiles y anfibios probablemente no reflejan la diversidad de especies presentes en los diferentes ecosistemas del área natural .




pava (Penélope purpurescens)


Tal y como sucede en otras áreas silvestres, las aves son el grupo mejor estudiado en lo que respecta al inventario de especies. Según Quiñónez et al. (1998) en la actualidad se pueden



encontrar 231 especies de aves en la zona . La destrucción, fragmentación y aislamiento de los bosques dulces de la región ha motivado la probable extinción de varias especies de aves propias de bosques poco perturbados como son el rey zope (Sarcoramphuspapa), gavilán de pantano (Busarellus nigricollis), águila crestada (Spizaetus ornatus), pava (Penélope purpurescens), pajuil (Crax rubra), buco (Notharchus macrorhynchus), copetón real (Onychorhynchuscoronatus) y el toledo (Chiroxiphia linearis). Esta lista aumentará significativamente si no se toman medidas para conservar los ecosistemas naturales de la zona. Apesar de estas pérdidas, el área alberga una de las másr rey zolpe (Sarcoramphuspapa),variadas avifaunas del país y es considerada un sitio importante para la concentración de aves migratorias, inclusive a escala centroamericana .


rey zolpe (Sarcoramphuspapa)



el pezote (Nasua narica)

El grupo de los mamíferos está peor estudiado aunque se cuenta con un listado avanzado Las lagunas de conocimiento más notorias se detectan en el campo de los micromamíferos y los quirópteros. En este grupo aparece un patrón similar al de las aves, con varias especies que anteriormente habitaron la zona y que ya no se ven, como son el saíno, el tigrillo y quizás el oso hormiguero, aunque algunas personas cercanas a los bosques dulces del norte de la bahía dijeron haberlo visto. En cambio, el pezote (Nasua narica) aparece en el listado de Quiñónez et al. (1998), aunque no encontramos ninguna persona que reconociera su existencia en la zona. Los pescadores de la bahía también reportaron la presencia de delfines dentro de la bahía
hace décadas.


4 comentarios:

  1. Millones de gracias por este blog, es muy difícil encontrar información acerca de los humedales de nuestro país en internet, sobre todo cuando la página del MARN no funciona... Gracias otra vez por su esfuerzo.

    Estudiante de Biología haciendo un reporte de hidrobiología.

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  2. Estoy totalmente de acuerdo. Estoy buscando un listado de las especies de la Bahia de Jiquilisco y no lo encuntro en Internet. Lo habia visto antes pero no lo grabe. Ahora ya no se encuentra. Si ustedes saben de que hablo, gracias de dejar un enlace para verlo.

    Gracias por esa pagina sobre ese lugar precioso.

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  3. Lic. Jaime Noé Villalta Umaña7 de marzo de 2010, 12:46

    En realidad, no me tomo tiempo para escribir comentarios; sin embargo, permítanme FELICITARLOS. ¡Adelante!

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  4. Gracias a todos en cuanto tenga tiempo subo mas informacion de diversa que tengo para compartirlas con todos y todas para que este esfuerzo de libre conocimento llegue a todos ustedes SALUDES

    BIOLOGO DE EL SALVADOR

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