martes, 18 de agosto de 2009

Manglares de la Bahía de la Unión

Manglares de la Bahía de la Unión


Descripción general del humedal: La Bahía de la Unión constituye un importante complejo de hábitats de humedales marinos y estuarinos. En la parte marina destaca la mayor concentración de bajos lodosos y arenosos del país, cubriendo éstos prácticamente la totalidad de las aguas de la Bahía. En la parte terrestre destacan los manglares, siendo éstos los terceros en extensión de El Salvador, aunque forman parte de un conjunto ecológico y social trinacional que constituye una de las mayores extensiones de bosques de este tipo encontradas en Centroamérica. En términos
generales se trata de un manglar de porte bajo que muestra importantes procesos de deterioro por tala descontrolada y por la creación de salineras en sus bordes y en su interior. Dentro del humedal se encuentran dos islas (Perico y Periquito) cubiertas en parte por bosque dulce, que quedan casi conectadas al continente en marea baja. Varias comunidades viven dentro o junto al manglar dedicándose al marisqueo de bivalvos y cangrejos y a la pesca. Alrededor del manglar prosperan las salineras y camaroneras, muchas veces a expensas de disminuir la superficie original de este hábitat, y algunas áreas de pantanos herbáceos y carrizales o tulares. La indefinición de la propiedad de la tierra es muy marcada en la zona, así como la muy escasa presencia de agentes de control estatal o no gubernamentales y las invasiones de áreas de manglar. El entorno del humedal en tierra firme está compuesto de áreas de pasto adehesado para la ganadería, conocida localmente como “morrales”, propia de esta región. Departamentos:
La Unión
Municipios: La Unión (63.929 habitantes), Conchagua (50.000 habitantes), San Alejo (24.600 habitantes) y Pasaquina(23.800 habitantes).
Coordenadas geográficas centrales: 624,200 m E 255,300 m N
Hojas cartográficas 1:50.000 (Cuadrantes): La Unión 2656 III
Superficie del Humedal: 13.305 ha, aunque esta extensión incluye un área estimada en 3.600 has asignada a Honduras por el veredicto del Tribunal de La Haya.
Altitud: 0 m.s.n.m. Parámetros físico-químicos: No se han identificado.
Regiones hidrográficas: J. Entre los ríos Grande de San Miguel y Goascorán. K. Cuenca del río Goascorán.
Ecoregiones (Biogeografía): Manglares del Golfo de Fonseca (NT 1412).


Bienes y servicios: Control de inundaciones, depuración y almacenamiento de aguas, producción pesquera, producción de madera, recarga de acuíferos, fijación de carbono y regulación climática, protección y estabilización de la línea de costa, pasto para ganado y belleza escénica.
Tipos de hábitats presentes según clasificación salvadoreña (en orden de mayor a menor extensión):
H – Manglares; D-- Estuarios; E -- Bajos intermareales de lodo y arena; G-- Salineras y camaroneras; L-- Pantanos
herbáceos y pastizales inundables.
Tipos de hábitats según clasificación de Ramsar: I --Humedales intermareales arbolados; F -- Estuarios; G --Bajos
intermareales de lodo, arena o con suelos salinos; 5 -- Zonas de explotación de sal; 1 -- Estanques de acuicultura; Ts --
Pantanos/esteros/charcas estacionales/intermitentes de agua dulce.
Especies de flora típicas o definitorias: El manglar está constituido por las siete especies de árboles de mangle
identificadas en el país: “mangle colorado” (Rhyzophora mangle), “mangle rojo” (Rhyzophora racemosa), mangle rojo
gigante (Rhizophora harrisonii), “madresal” (Avicennia germinans), (Avicennia bicolor), “botoncillo” (Conocarpus
erecta), e “istaten” (Laguncularia racemosa). Destacan también en las zonas pantanosas el tule (Typha dominguensis) y
las ciperáceas.
Especies de flora prioritarias (amenazadas o endémicas): El mangle rojo gigante es especialmente raro en el país.
Especies de fauna típicas o definitorias: En la bahía de la Unión se encuentran tres especies de bivalvos del género
Anadara --curil (A. similis), concha negra (A. tuberculosa) y casco de burro (A. grandis)—con un claro valor comercial.
Otra especie de invertebrado que sufre una alta presión de explotación es el cangrejo punche (Ucides occidentalis), junto
con el tilhuacal (Cardisoma crassum), y varias especies de camarones peneidos que crían dentro de la Bahía. La fauna
íctica de la Bahía también es extremadamente rica con la combinación de especies de mar y de agua dulce. Se han identificado más de 80 especies de aves asociadas a los manglares de la Bahía, entre las que se pueden destacar el águila pescadora, la reinita amarilla de manglar (Dendroica petechia erithachorides), dos especies de pelícanos, cormorán, anhinga, la lora nuca amarilla, una gran variedad de ardeidas, playeros, limícolas y fragatas, entre otras (ver Anexo 5).
Especies de fauna prioritarias (amenazadas o endémicas:
El casco de burro está considerado como en peligro de extinción en El Salvador por culpa de la
sobreexplotación. En la Bahía de la Unión se han encontrado ejemplares de cocodrilo americano. Entre las especies de aves amenazadas se pueden destacar: la lora nuca amarilla, ibis blanco, la espátula rosada y la garza tigre (Tigrisoma mexicana). Las aguas de la bahía son visitadas ocasionalmente por delfines (Stenella attenuata y S. longirostris) Valores culturales (restos históricos, tradiciones, usos tradicionales): No se han identificado.


Criterios que cumple para ser humedal de importancia nacional:
1. Humedal representativo o único: Alto
2. Biodiversidad (especies amenazadas): Alto
3. Servicios ambientales importantes: Alto
Valor total de importancia nacional: 6
Criterios que cumple para ser un humedal de importancia internacional según Ramsar (con breve justificación):
Criterio 1. La Bahía de la Unión, como parte del complejo trinacional de humedales del Golfo de Fonseca, representa uno de los mejores ejemplos de manglar del Pacífico centroamericano.
Criterio 2. Este humedal sustenta especies vulnerables y en peligro, además de comunidades ecológicas amenazadas.
Criterio 3. Este humedal sustenta poblaciones de especies vegetales y animales importantes para mantener la diversidad biológica de la región biogeográfica a la que pertenece.
Criterio 4. Este humedal sustenta numerosas especies vegetales y animales cuando se encuentran en una etapa crítica de su ciclo biológico y les ofrece refugio durante la época seca.
Criterio 5. La Bahía de la Unión, como parte de un humedal trinacional mucho más extenso, alberga de manera regular una población de 20.000 o más aves acuáticas.
Criterio 7. Este humedal probablemente sustenta una proporción significativa de las subespecies, especies o familias de peces autóctonas de los manglares y estuarios del Pacífico centroamericano, siendo éstas representativas de los beneficios y los valores de los humedales, contribuyendo así a la diversidad biológica del mundo.
Criterio 8. Este humedal es una fuente de alimentación importante para peces, es una zona de desove, un área de desarrollo y crecimiento y una ruta migratoria de la que dependen la existencia de peces dentro y fuera del humedal.
Suma total del número de criterios cumplidos: 7
Status actual según Ramsar: Sin status
Tenencia de la tierra: Se estima que cerca del 80% del manglar es de propiedad pública estatal.
Usos actuales: Usos altos: marisqueo, pesca, producción de sal. Usos medios: Camaroneras, turismo, extracción de madera y tala de árboles.
Amenazas: Gravedad alta: transformación de manglares en salineras, camaroneras o zonas habitacionales, sobreexplotación de bivalvos y cangrejos, sobrepesca o pesca destructiva. Gravedad media: contaminación proveniente de los ríos o de las comunidades, exceso de población, extracción de madera y tala de árboles.
Estado de amenaza: Vulnerable
251
Información existente sobre el humedal: Bien conocido
Prioridad de investigación: Media Situación legal como área protegida: Incluida en el Sistema de Áreas Naturales Protegidas (SANP)
Unidad de conservación a la que pertenece: Golfo de Fonseca Plan de manejo: Redactado.
Acciones de conservación: Incipientes. Recientemente, el MARN ha establecido una oficina regional en la zona que debe facilitar las acciones de conservación in situ, aunque no existe personal de guardería asignado al área. Lista de personas e instituciones clave: Dirección de Patrimonio Natural/MARN, ADESCOS, Municipalidades, CADU, JICA, ADESGOLFO, ASDI.
Referencias bibliográficas seleccionadas:
1. Barraza E., & A. Carballeira. 1998. Una nota corta sobre los metales pesados de la Bahía de La Unión, Golfo de
Fonseca, El Salvador. Publicación Ocasional No. 1. Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales. San
Salvador. 8 p.
2. Barraza, J. E. 2001. Comentarios sobre la diversidad de macroinvertebrados marinos de El Salvador. Publicación
Ocasional Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, El Salvador 2
3. Calderón R. 1998. Caracterización de las actividades pesqueras del Golfo de Fonseca, El Salvador, Honduras,
Nicaragua. CCAD/UICN/PROGOLFO. 61 p.
4. Gammage, S., M., Benítez, & M., Machado. 2002. An entitlement approach to the challenges of mangrove
management in El Salvador. Ambio 31 (4): 285-294.
5. Hartmann-Schröder, G. 1957. Contribución al conocimiento de la región de esteros y manglares de El Salvador y su
fauna de ostrácodos. Comunicaciones 4: 48-108.
6. Hernández, M. A. 1996. Moluscos de El Salvador. Historia Natural y Ecología de El Salvador. Tomo II. F. Serrano
(Ed). Ministerio de Educación. 365 p.
7. Hernandez, R. A., & Calderon, M. G. 1976. Estudio Biológico pesquero de la Bahía de La Unión. MAG, DGRNR.
Servicio de Recursos Pesqueros. 11 p

8. Herrera, N. 2001. Corredor Biológico Golfo de Fonseca, El Salvador. PROARCA/COSTAS. Guatemala. 157 p.
9. Komar, O. 2003. Notes on autum bird migration in coastal El Salvador. Ornitología Neotropical 14 (1): 39-46.
10. Komar, O., C. Dueñas, & W. Rodríguez. 1993. Inventario de Aves Marinas de El Salvador en la Estación no
Reproductora. Reporte para la Secretaría Ejecutiva del Medio Ambiente (SEMA). San Salvador. 71 p
11. Komar, O.& Rodríguez, W. 1996. A major Bridled Tern (Sterna anaethetus) colony in the Gulf of Fonseca,
Nicaragua. Colonial Waterbirds 19:264-267.
12. Komar O, Rodríguez W & Dueñas C. 1997. Notas sobre las aves de los bosques de manglar en la Bahía de La
Unión, y una nueva especie de carpintero (Picoides scalaris) para El Salvador. Cotinga 7:16-17
13. Lizano O. G., J. A. Amador, & R. Soto. 2001. Caracterización de manglares de Centroamérica con sensores remotos.
Biología Tropical 49 (Supl. 2): 331-340.
14. Martín, G, E. Sinde. 2003. Propuesta de desarrollo sostenible para el sector pesquero artesanal del Golfo de Fonseca
y la Bahía de Jiquilisco. AECI/Xunta de Galicia. San Salvador. Documento sin publicar.
15. ORGANIZACIÓN DE ESTADOS AMERICANOS, 1996. Diagnostico del área salvadoreña del Golfo de Fonseca:
aspectos sociales, políticos, institucionales, económicos y ambientales. Proyecto Plan estratégico para el
desarrollo sostenible del área salvadoreña del Golfo de Fonseca. 276 p.
16. Pacheco Ulloa, R. 1980. Estudio Preliminar de los periodos larvarios de la ostra, (Ostrea iridescens) en el Golfo de
Fonseca. El Salvador. Tesis de Biología. Universidad de El Salvador. 28 p.
17. Pacheco Ulloa, R. 1997. Los recursos pesqueros de la bahía de La Unión y áreas adyacentes en el Golfo de Fonseca,
El Salvador. UICN-PROGOLFO. 30 p.
18. Pineda, J. 1993. Estudio preliminar sobre el tráfico de vida silvestre en el Golfo de Fonseca y zonas fronterizas de
Honduras, Nicaragua y El Salvador. Sociedad Mundial para la protección de los animales (WSPA). 9 p.
19. Quirós, G. 1997. Informe del Sistema Marino costero del Golfo de Fonseca. UICN-DANIDA. 85 p.
20. Vasconcelos, H. A. & L. J. Fuentes. 1997. Comunidad Macrobentónica del Golfo de Fonseca, El Salvador.
Universidad de El Salvador. Tesis de Licenciatura. 61 p.

Manglar de Tamarindo

Manglar de Tamarindo


Descripción general del humedal: Manglar semidenso situado en la
desembocadura del río Managuara, con árboles de porte medio y bajo en
general, aunque en algunos sectores cobra una altura importante.
Aledañas al manglar existen zonas dedicadas a la explotación de la sal.
Existe una colonia de ardeidas (Ardea alba) y una presencia alta de limícolas, debido a
la existencia de estas mismas salineras. Las principales amenazas para este manglar
son la fragmentación y destrucción del hábitat por expansión de las salineras y el
crecimiento urbano desordenado debido a que es una muy buena zona de playa. (ver
mapa39)
Departamentos: La Unión
Municipios: Conchagua (50.000 habitantes).
Coordenadas geográficas centrales: 615,500 m E 229,800 m N
Hojas cartográficas 1:50.000 (Cuadrantes): Conchagua 2655 IV
Superficie del Humedal: 1.029 ha.
Altitud: 0 m.s.n.m.
Parámetros físico-químicos: No se han identificado.
Regiones hidrográficas: J. Entre los ríos Grande de San Miguel y Goascorán
Ecoregiones (Biogeografía): Manglares del Golfo de Fonseca (NT 1412).
Bienes y servicios: Control de inundaciones, depuración y almacenamiento de aguas, producción pesquera, producción
de madera, recarga de acuíferos, fijación de carbono y regulación climática, protección y estabilización de la línea de
costa y belleza escénica.
Tipos de hábitats presentes según clasificación salvadoreña (en orden de mayor a menor extensión):
H – Manglares; D-- Estuarios; E -- Bajos intermareales de lodo y arena; G-- Salineras y camaroneras


Tipos de hábitats según clasificación de Ramsar: I --Humedales intermareales arbolados; F -- Estuarios; G --Bajos
intermareales de lodo, arena o con suelos salinos; 1 -- Estanques de acuicultura; 5 -- Zonas de explotación de sal.
Especies de flora típicas o definitorias: Rhyzophora sp., Avicennia nitida y Laguncularia racemosa.
Especies de flora prioritarias (amenazadas o endémicas): No se han identificado.
Especies de fauna típicas o definitorias: Aparecen las especies típicas de estos ecosistemas, con mención especial a una
colonia de cría de ardeidas y una posible colonia de espátula rosada (Platalea ajaja). Las aves limícolas son especies
muy abundantes en este humedal. Ver anexo 5
Especies de fauna prioritarias (amenazadas o endémicas): Se han visto bandadas importantes de espátula rosada
alimentándose en las salineras.
Valores culturales (restos históricos, tradiciones, usos tradicionales): No se han identificado.
Criterios que cumple para ser humedal de importancia nacional:
1. Humedal representativo o único: Medio
2. Biodiversidad (especies amenazadas): Medio
3. Servicios ambientales importantes: Medio
Valor total de importancia nacional: 3
Criterios que cumple para ser un humedal de importancia internacional según Ramsar (con breve justificación):
Probablemente junto con el cercano manglar de Las Tunas-El Icacal cumpla suficientes criterios como para ser parte de
un sitio Ramsar.
Suma total del número de criterios cumplidos: Indeterminado. Hace falta más información o agruparla con la de otro
humedal cercano (Las Tunas-El Icacal o incluso los manglares de la Bahía de la Unión).
Status actual según Ramsar: Sin status.
Tenencia de la tierra: Se estima que alrededor del 90% es público y el resto privado.
Usos actuales: Uso alto: producción de sal. Usos bajos: extracción, pesca y marisqueo, extracción de madera y turismo.
Amenazas: Gravedad alta: transformación del hábitat. Gravedad media: expansión urbana. Gravedad baja: pesca,
sobreexplotación de bivalvos y cangrejos, extracción de madera y tala de árboles, contaminación e incendios.
Estado de amenaza: Vulnerable


Información existente sobre el humedal: Muy escasa
Prioridad de investigación: Alta
Situación legal como área protegida: Incluida en el Sistema de Áreas Naturales Protegidas (SANP)
Unidad de conservación a la que pertenece: Golfo de Fonseca
Plan de manejo: Sin redactar.
Acciones de conservación: Sin iniciar.
Lista de personas e instituciones clave: Dirección de Patrimonio Natural/MARN, ADESCO El Tamarindo.
Referencias bibliográficas seleccionadas: Se citan los estudios específicos del humedal. Para consultar estudios
generales sobre áreas de manglares en el país, ver las referencias más detalladas incluidas en los humedales 506, 518 y
520.
1. Hernández, M. A. & J. H. Davis. 1979. Estudio de algunos factores físico-químicos que influyen en la diversidad de
las especies de la macrofauna bentónica del estuario de El Tamarindo. Museo de Historia Natural de El
Salvador. Ministerio de Educación. 22 pp.

Manglar de Las Tunas-El Icacal

Manglar de Las Tunas-El Icacal


Descripción general del humedal: Este humedal tiene una forma única en el país ya
que está compuesto por dos manglares conectados entre sí por un área de carrizales y
tulares que no está situada detrás de éstos con respecto a la costa, sino a la misma
altura. En general es un humedal donde no hay población cerca y las vías de acceso
están restringidas o controladas, lo que facilita su buen estado de conservación. El
manglar del Icacal, en el sector occidental, muestra un muy buen estado de
conservación con árboles de Rizophora de gran porte, conectándose por medio de un bosque
cerrado, bajo y denso de Conocarpus con la zona de tulares que se conectan a través del
mismo tipo de bosque con otra zona de manglar con árboles de tamaño menor, terminando
en el estero El Encantado. Probablemente sea el lugar de El Salvador donde queda más
patente la transición ecológica entre estos dos tipos de árboles de manglar. Hacia el sur se encuentran formaciones
vegetales típicas de la transición entre el manglar y la playa y hacia el norte existen algunas zonas de pantanos herbáceos
y mezcla de sistemas productivos. En el manglar existen colonias de ardeidas y especies amenazadas a escala nacional.
(ver mapa 38)
Departamentos: La Unión
Municipios: Intipucá (10.298 habitantes) y Conchagua (50.000 habitantes)..
Coordenadas geográficas centrales: 606,100 m E 228,350 m N
Hojas cartográficas 1:50.000 (Cuadrantes): Olomega 2555 I, Conchagua 2655 IV
Superficie del Humedal: 722 ha.
Altitud: 0 m.s.n.m.
Parámetros físico-químicos: No se han identificado.
Regiones hidrográficas: J. Entre los ríos Grande de San Miguel y Goascorán
Ecoregiones (Biogeografía): Manglares del Golfo de Fonseca (NT 1412).
Bienes y servicios: Control de inundaciones, depuración y almacenamiento de aguas, producción pesquera, producción
de madera, recarga de acuíferos, fijación de carbono y regulación climática, pasto para ganado, protección y
estabilización de la línea de costa y belleza escénica.

Tipos de hábitats presentes según clasificación salvadoreña (en orden de mayor a menor extensión):
H – Manglares; M-- Carrizales y tulares; D-- Estuarios; E -- Bajos intermareales de lodo y arena; L-- Pantanos
herbáceos y pastizales inundables. G-- Salineras y camaroneras
Tipos de hábitats según clasificación de Ramsar: I --Humedales intermareales arbolados; Ss --Pantanos/ esteros/charcas
estacionales/intermitentes salinos/salobres/alcalinos; F -- Estuarios; G --Bajos intermareales de lodo, arena o con suelos
salinos. 5- Zonas de explotación de sal.
Especies de flora típicas o definitorias: Rhyzophora sp., Avicennia sp., Laguncularia racemosa, Conocarpus erectus,
Thipha dominguensis, Annona reticulata y Mimosa sp.
Especies de flora prioritarias (amenazadas o endémicas): No se han identificado.
Especies de fauna típicas o definitorias: Seguramente los esteros alberguen poblaciones importantes de moluscos y
crustáceos propios de manglares y esteros. Existe una colonia de cría de ardeidas entre las que se encuentra Ardea alba,
Bubulcus ibis, Nycticorax nicticorax y Garza de cucharón (Cochlearius cochlearius), Ibis (Eudocimus albus) y Pato
aguja (Anhinga anhinga). Se ha visto también bandadas grandes de varias especies de láridos y Trogon melanocephalus.
Seguramente con la elaboración de estudios detallados se logren identificar numerosas otras especies de aves, algunas de
ellas amenazadas, especialmente las típicas de carrizales y tulares. La presencia de Cocodrilos, descrita por pescadores,
es necesaria confirmarla.
Especies de fauna prioritarias (amenazadas o endémicas: El ibis blanco, Pato aguja y Garza de cucharón están
catalogados como amenazados en el país.
Valores culturales (restos históricos, tradiciones, usos tradicionales): No se han identificado.
Criterios que cumple para ser humedal de importancia nacional:
1. Humedal representativo o único: Medio
2. Biodiversidad (especies amenazadas): Medio
3. Servicios ambientales importantes: Alto
Valor total de importancia nacional: 4
Criterios que cumple para ser un humedal de importancia internacional según Ramsar (con breve justificación):
Probablemente junto con el cercano manglar de El Tamarindo cumpla suficientes criterios como para ser parte de un
sitio Ramsar.

Criterio 1. El manglar del Icacal aparece como un ejemplo representativo de este tipo de ecosistemas por la
calidad y el porte de sus árboles de mangle, además de mostrar un excelente ejemplo de la transición de manglares de
Rizophora sp, y Conocarpus erectus a áreas pantanosas de tulares.
Criterio 2. Este humedal sustenta especies vulnerables y en peligro, y mantiene una buena muestra de una
comunidad ecológica, como es el caso de los manglares del Pacífico norte seco y los tulares costeros.
Suma total del número de criterios cumplidos: 2.
Status actual según Ramsar: Sin status.
Tenencia de la tierra: No se conoce la propiedad de la tierra, pero sabiendo que el manglar es de propiedad estatal, se
estima que al menos el 85% del humedal es de propiedad estatal.
Usos actuales: Uso medio: marisqueo y pesca. Usos bajos: extracción y tala de madera, agricultura extensiva mezclada
con ganadería.
Amenazas: Gravedad baja: sobreexplotación de bivalvos y cangrejos, extracción de madera y tala de árboles y
transformación de manglares.
Estado de amenaza: Vulnerable
Información existente sobre el humedal: Muy escasa
Prioridad de investigación: Alta
Situación legal como área protegida: Incluida en el Sistema de Áreas Naturales Protegidas (SANP)
Unidad de conservación a la que pertenece: Golfo de Fonseca
Plan de manejo: Sin redactar.
Acciones de conservación: Sin iniciar.

Lista de personas e instituciones clave: Dirección de Patrimonio Natural/MARN.
Referencias bibliográficas seleccionadas: No se conoce ningún estudio específico del humedal. Para consultar estudios generales sobre áreas de manglares en el país, ver las referencias más detalladas incluidas en los humedales 506, 518 y 520.

Manglar de El Cuco

Manglar de El Cuco


Descripción general del humedal: Manglar de pequeña extensión con árboles de porte
bajo y en un avanzado estado de degradación. Está rodeado de casas y mezcla de
sistemas productivos. En él abunda la basura. La trasformación del hábitat y su
fragmentación son las amenazas más graves que se ciernen sobre esta pequeña
mancha de manglar que puede desaparecer rápidamente si estos procesos continúan a su ritmo actual como ya ha
ocurrido en manglares cercanos. (ver mapa 38)
Departamentos: San Miguel
Municipios: Chirilagua (40.000 habitantes).
Coordenadas geográficas centrales: 597,900 m E 228,630 m N
Hojas cartográficas 1:50.000 (Cuadrantes): Olomega 2555 I
Superficie del Humedal: 19 ha.
Altitud: 0 m.s.n.m.
Parámetros físico-químicos: No se han identificado.
Regiones hidrográficas: J. Entre los ríos Grande de San Miguel y Goascorán
Ecoregiones (Biogeografía): Manglares de la costa seca del Pacífico Norte (NT 1425).
Bienes y servicios: Producción pesquera y producción de madera.


Tipos de hábitats presentes según clasificación salvadoreña (en orden de mayor a menor extensión):
H – Manglares; E -- Bajos intermareales de lodo y arena.
Tipos de hábitats según clasificación de Ramsar: I --Humedales intermareales arbolados; G --Bajos intermareales de
lodo, arena o con suelos salinos.
Especies de flora típicas o definitorias: Rhyzophora sp., Avicennia sp. y Laguncularia racemosa.
Especies de flora prioritarias (amenazadas o endémicas): No se han identificado.
Especies de fauna típicas o definitorias: Sólo se encuentran las especies más comunes y adaptables de este tipo de
hábitats. Ver anexo 5.
Especies de fauna prioritarias (amenazadas o endémicas: No se han identificado ninguna.
Valores culturales (restos históricos, tradiciones, usos tradicionales): No se han identificado.
Criterios que cumple para ser humedal de importancia nacional:
1. Humedal representativo o único: Bajo
2. Biodiversidad (especies amenazadas): Bajo
3. Servicios ambientales importantes: Bajo
Valor total de importancia nacional: 0
Criterios que cumple para ser un humedal de importancia internacional según Ramsar (con breve justificación):
Ninguno.
Suma total del número de criterios cumplidos: 0
Status actual según Ramsar: Sin status.
Tenencia de la tierra: En teoría es estatal aunque hay un alto porcentaje de propiedades ilegales dentro del manglar.
Usos actuales: Uso bajo: marisqueo.
Amenazas: Gravedad alta: sobreexplotación de bivalvos y cangrejos, extracción de madera y tala de árboles,
transformación de manglares en zonas habitacionales o cultivos, contaminación proveniente de la comunidad y
expansión urbana.

Estado de amenaza: En peligro
Información existente sobre el humedal: Muy escasa
Prioridad de investigación: Media
Situación legal como área protegida: Incluida en el Sistema de Áreas Naturales Protegidas (SANP)
Unidad de conservación a la que pertenece: Ninguna
Plan de manejo: Sin redactar.
Acciones de conservación: Sin iniciar.
Lista de personas e instituciones clave: Dirección de Patrimonio Natural/MARN.
Referencias bibliográficas seleccionadas: No se conoce ningún estudio específico del humedal. Para consultar estudios
generales sobre áreas de manglares en el país, ver las referencias más detalladas incluidas en los humedales 506, 518 y
520.

El Jocotal

El Jocotal


Descripción general del humedal: Se trata de un complejo de humedales de agua dulce asociados a la llanura de inundación del río Grande de San Miguel y a la laguna Jocotal. Debido a esto todo el humedal experimenta marcados cambios en el nivel del agua según las estaciones o las subidas del río Grande. La laguna se expande y contrae invadiendo los pantanos herbáceos, pastizales inundables y carrizales que la rodean. Entre la laguna y el río Grande aparece un bosque estacionalmente saturado único en el país por contener varios cientos de hectáreas dominadas casi exclusivamente por árboles de pimiento (Phillantus elsiae). Al sur del río aparecen los grandes carrizales de Chilanguera y la laguna de Aguas Calientes donde se encuentran varios nacientes de aguas termales o ausoles. Este humedal sirve como fuente de pesca para los habitantes de la zona y como área de recreo para turistas locales y extranjeros, además de incluir importantes áreas de pastos para el ganado. Finalmente, el Jocotal destaca por haber recibido algunos de los esfuerzos de conservación más duraderos de El Salvador al ser declarado como área natural protegida y como sitio Ramsar y contar con un plan de manejo actualizado y aprobado legalmente.

Departamentos: San Miguel y Usulután
Municipios: El Tránsito (17.899 habitantes), San Miguel (274.500 habitantes), Chirilagua (40.000 habitantes) y Jucuarán
(15.820 habitantes)
Coordenadas geográficas centrales: 581,900 m E 244,800 m N
Hojas cartográficas 1:50.000 (Cuadrantes): Usulután 2556 III, Jucuarán 2555 IV, San Miguel 2556 II, Olomega 2555 I
Superficie del Humedal: 1.958 ha.
Altitud: 20 m.s.n.m.
Parámetros físico-químicos: No se han identificado.
Regiones hidrográficas: I. Cuenca del Río Grande de San Miguel.
Ecoregiones (Biogeografía): Bosques secos tropicales centroamericanos (NT0209).
Bienes y servicios: Depuración y almacenamiento de aguas, recarga de acuíferos, control de inundaciones, fijación de
carbono y regulación climática, producción de madera, pasto para ganado, producción pesquera y belleza escénica.

Tipos de hábitats presentes según clasificación salvadoreña (en orden de mayor a menor extensión):
Q-- Lagunas de inundación; M-- Carrizales y tulares; O-- Bosques estacionalmente saturados; L-- Pantanos herbáceos y
pastizales inundables.
Tipos de hábitats según clasificación de Ramsar: O -- Lagos permanentes de agua dulce; Ts -- Pantanos/esteros/charcas
estacionales/intermitentes de agua dulce; Xf -- Humedales boscosos de agua dulce.
Especies de flora típicas o definitorias: El bosque estacionalmente saturado situado entre la laguna El Jocotal y el río
Grande destaca por presentar una dominancia absoluta del pimiento (Phyllantus elsiae), con la aparición de otras
especies propias de este tipo de hábitat en pequeñas elevaciones del terreno, como es el caso del papaturro (Coccoloba
carasana), el carreto (Samanea saman), el mongollano (Pithecellobium dulce) y el huiscoyol (Bractis major). Además
de estos árboles, se encuentran pequeños rodales de mangle de agua dulce (Bravaisia integerrima).
En la ribera del río Grande aparece un bosque de galería con árboles de “sauce llorón” (Salix humboldtiana),
“amate”, “capulamate” “salamate”, “amate de río” (Ficus spp.), “hule” (Castilla elastica), “iscanal” (Acacia hindsii),
“aguijote” (Eryhtrina glauca) y “huesito” (Phyllanthus brasiliensis). En el estrato del sotobosque el “huiscoyol”
(Bactris subglobosa) es la especie más representativa.
Las especies propias de carrizales y tulares (Phragmites australis y Typha dominguensis) se sitúan rodeando
toda la laguna del Jocotal y una extensa zona comprendida entre el río Grande de San Miguel y la laguna de Aguas
Calientes. Dentro de las lagunas aparecen plantas flotantes y sumergidas como el “lirio de agua” (Eichhornia
crassipes),”lechuga de agua” (Pistia stratioides), (Lenma sp.), Nymphaea ampla y algunas gramíneas y ciperáceas
emergentes.
Especies de flora prioritarias (amenazadas o endémicas): Principal especie amenazada: mangle de agua dulce (Bravaisia
integerrima).
Especies de fauna típicas o definitorias: La ictiofauna de la laguna El Jocotal es una de las más diversas y mejor
estudiadas de los cuerpos de agua dulce de El Salvador, con un estimado total de 21 especies entre las que encuentran
especies nativas y exóticas, exclusivas de agua dulce y adaptadas también a ambientes marinos8. El Jocotal destaca
internacionalmente por su abundancia y diversidad de aves acuáticas residentes y migratorias, entre las que se
encuentran tres especies de podiciformes (Podiceps nigricollis, P. podiceps y Tachybaptus dominicus), dos de pelícanos
(Pelecanus erythrorhynchus y P. occidentalis), el cormorán (Phalacrocorax brasilianum), el anhinga (Anhinga
anhinga), la fragata (Fregata magnificens), 14 especies de ardeidos, entre las que destacan por estar amenazadas
(Ixobrychus exilis, Tigrisoma mexicanum, Botaurus pinnatus y B. lentiginosus), el ibis oscuro (Plegadis falcinellus), la
espátula rosada (Platalea ajaja), la cigüeña (Mycteria americana), siete especies de rálidos, el caracolero (Aramus
guarauna), el rascón pinto (Pardirallus maculatus) y numerosas especies de playeros (incluyendo el amenazado
Charadrius wilsonia) y láridos (entre los que destaca Rynchops niger)8. Mención aparte merecen las anátidas al
constituir agrupaciones de varios miles de individuos en la época migratoria y donde se han identificado especies
amenazadas como el pato real (Cairina moschata), el pato enmascarado (Nomonyx dominica) y el pato candilejo
(Oxyura jamaicensis).

Dentro del bosque de La Pimentera se encuentran diferentes especies de aves forestales y mamíferos como el venado de
cola blanca (Odoicoleus virginianus), el coyote (Canis latrans) y el gato zonto (Herpailurus yaguarondi)
Especies de fauna prioritarias (amenazadas o endémicas): Entre los peces destaca la mojarra negra (Chidasoma guija)
considerada en peligro en el país. La laguna El Jocotal sirve como refugio de dos especies de Crocodylia catalogados
como en peligro de extinción en el país: el cocodrilo americano (Crocodylus acutus) y el caimán (Caiman crocodilus).
Muchas de las especies de aves acuáticas citadas en el apartado anterior están consideradas como amenazadas o en
peligro de extinción en el país y algunas incluso internacionalmente. Existen citas sin confirmar de la presencia de nutria
(Lutra longicaudis).
Valores culturales (restos históricos, tradiciones, usos tradicionales): No se han identificado.
Criterios que cumple para ser humedal de importancia nacional:
1. Humedal representativo o único: Alto
2. Biodiversidad (especies amenazadas): Alto
3. Servicios ambientales importantes: Alto
Valor total de importancia nacional: 6
Criterios que cumple para ser un humedal de importancia internacional según Ramsar (con breve justificación):
Criterio 1. El Jocotal representa uno de los mejores ejemplos de ecosistemas inundables de agua dulce del
Pacífico centroamericano, tanto por la variedad de sus hábitat como por su estado de conservación.
Criterio 2. Este humedal sustenta especies vulnerables y en peligro, además de comunidades ecológicas
amenazadas como es el caso de los bosques estacionalmente saturados, incluyendo comunidades especialmente raras
como son el bosque de pimientos y los parches de mangle dulce. .
Criterio 3. Este humedal sustenta poblaciones de especies vegetales y animales importantes para mantener la
diversidad biológica de la región biogeográfica a la que pertenece.
Criterio 4. Este humedal sustenta numerosas especies vegetales y animales cuando se encuentran en una etapa
crítica de su ciclo biológico y les ofrece refugio durante la época seca.
Criterio 7. Este humedal probablemente sustenta una proporción significativa de las subespecies, especies o
familias de peces autóctonas de los pantanos continentales del Pacífico centroamericano, siendo éstas representativas de
los beneficios y los valores de los humedales, contribuyendo así a la diversidad biológica del mundo.
Criterio 8. Este humedal es una fuente de alimentación importante para peces, es una zona de desove, un área
de desarrollo y crecimiento y una ruta migratoria de la que dependen la existencia de peces dentro y fuera del humedal
Suma total del número de criterios cumplidos: 6
Status actual según Ramsar: Declarado sitio Ramsar
Tenencia de la tierra: Alrededor del 75 % del humedal es de propiedad privada y el resto es de propiedad estatal.
Usos actuales: Uso alto: pesca y ganadería. Uso medio: turismo. Uso bajo: extracción de madera.
Amenazas: Gravedad alta: incendios de los pantanos. Gravedad media: transformación de pastizales inundados en pastos
secos, contaminación y deterioro de la flora nativa por especies exóticas y por turbidez del agua. Gravedad baja: pesca
destructiva, extracción de madera en el bosque, cacería y ganadería descontrolada en los pantanos y en el bosque.
Estado de amenaza: Vulnerable
Información existente sobre el humedal: Bien conocido
Prioridad de investigación: Media
Situación legal como área protegida: Parcialmente incluida en el SANP ya que hay áreas privadas que no han sido
incluidas en este sistema, aunque sí en el plan de manejo aprobado ministerialmente.
Unidad de conservación a la que pertenece: Tecapa-San Miguel.
Plan de manejo: Redactado y aprobado por orden ministerial
Acciones de conservación: Establecidas
Lista de personas e instituciones clave: Dirección de Patrimonio Natural/MARN. Asociación de Mujeres Salvadoreñas
(AMS), ADESCOS locales, CENDEPESCA
Referencias bibliográficas seleccionadas:
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Dendrocygna autumnalis (Pishishe ala blanca) en la Laguna El Jocotal. Museo de Historia Natural de El
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departamento de San Miguel, El Salvador. Tesis de Licenciatura en Biología. Universidad de El Salvador.

Bahía de Jiquilisco

Bahía de Jiquilisco


Descripción general del humedal: La Bahía de Jiquilisco constituye la mayor
extensión continua de hábitats de humedales del país, formada por numerosos
esteros y canales, barras de arena y playas, un conjunto de islas de diverso
tamaño, manglares, bosques estacionalmente saturados conectados con el
manglar en Normandía, El Tercio y Chahuantique, y una zona de pantanos herbáceos,
carrizales y tulares en el sector donde el río Grande de San Miguel desemboca en los
manglares de la bahía. En el sector oriental de la bahía (Samuria) se pueden observar
árboles de mangle de gran porte y excelente estado de conservación. Constituye el
hábitat de miles de aves marino-costeras, así como el único sitio de anidación para algunas de ellas. Igualmente sirve
como refugio para varias especies amenazadas entre las que se encuentran el mono araña, las tortugas marinas y el
cocodrilo. Además de esto, dentro de la bahía y sus esteros asociados se encuentran importantes bancos de moluscos y
crustáceos que sirven como sustento a buena parte de la población local. Más de 100.000 personas viven en las cercanías
de este humedal. Sin embargo, la Bahía de Jiquilisco muestra un nivel de alteración y amenazas inferior al cercano
Jaltepeque: la visitación turística es menor y el proceso de desecación y alteración de pantanos es mucho menos
marcado, debido fundamentalmente a que ya fueron desecados hace décadas. La pesca con bombas es un fenómeno
común a lo largo de la bahía y en los esteros cercanos a El Espino. La presencia de salineras y camaroneras anexas al
manglar, y construidas a costa de éste en la mayoría de los casos, es un fenómeno común y de enorme importancia
económica en la zona (ver mapa 36).
Departamentos: Usulután
Municipios: Jiquilisco (90.000 habitantes), Puerto El Triunfo (16.400 habitantes), Usulután (81.200 habitantes), San
Dionisio (9.305 habitantes), Concepción Batres (17.939 habitantes) y Jucuarán (15.820 habitantes).
Coordenadas geográficas centrales: 552,500 m E 235,800 m N
Hojas cartográficas 1:50.000 (Cuadrantes): Jiquilisco 2455 I, Berlín 2456 II, Jucuarán 2555 IV, Olomega 2555 I
Superficie del Humedal: 31.699 ha.
Altitud: 0 m.s.n.m.
Parámetros físico-químicos:
Temperatura: 30ºC, oxigeno disuelto promedio 4,6 mg/l, el pH promedio 8,1. Se han encontrado residuos de plaguicidas organoclorados y organofosforados en la Bahía de Jiquilisco, así como metales pesados (cobre y plomo) superiores a los niveles de concentración aceptables por la Agencia de Protección Ambiental (APA).La salinidad es casi igual desde las

bocanas hasta casi los 21 Km dentro de la bahía. La salinidad mínima registrada fue de 22% en el mes de Octubre y la
máxima de 36% en Mayo23.
Regiones hidrográficas: H. Entre los ríos Lempa y Grande de San Miguel. I. Cuenca del Río Grande de San Miguel. J.
Entre los ríos Grande de San Miguel y Goascorán
Ecoregiones (Biogeografía): Manglares de la costa seca del Pacífico Norte (NT 1425). Bosques secos tropicales
centroamericanos (NT0209)
Bienes y servicios: Control de inundaciones, depuración y almacenamiento de aguas, producción pesquera, producción
de madera, recarga de acuíferos, fijación de carbono y regulación climática, protección y estabilización de la línea de
costa y belleza escénica.
Tipos de hábitats presentes según clasificación salvadoreña (en orden de mayor a menor extensión):
H – Manglares; D-- Estuarios; G-- Salineras y camaroneras; E -- Bajos intermareales de lodo y arena; O --Bosque
estacionalmente saturado; L-- Pantanos herbáceos y pastizales inundables; M-- Carrizales y tulares.
Tipos de hábitats según clasificación de Ramsar: I --Humedales intermareales arbolados; F -- Estuarios; 5 -- Zonas de
explotación de sal; 1 -- Estanques de acuicultura; G --Bajos intermareales de lodo, arena o con suelos salinos; Xf --
Humedales boscosos de agua dulce; Ts -- Pantanos/esteros/charcas estacionales/intermitentes de agua dulce.
Especies de flora típicas o definitorias: Formaciones de Manglar: “mangle colorado” (Rhyzophora mangle), “mangle
rojo” (Rhyzophora racemosa), “mangle rojo gigante” (Rhizophora harrisonii), “madresal” (Avicennia germinans),
(Avicennia bicolor), “botoncillo” (Conocarpus erecta), e “istaten” (Laguncularia racemosa). Las mejores muestras de
este tipo de vegetación se encuentran en el sector oriental de la Bahía. En los bosques estacionalmente saturados destaca
el mangle de agua dulce (Bravaisia integerrima), el papaturro (Coccoloba floribunda, Coccoloba caracassana), ojo de
venado (Mucuna holtonii), mongollano (Pithecellobium dulce), carbón (Prosopis juliflora), diversas especies de Ficus
sp., “hule” (Castilla elastica), “iscanal” (Acacia hindsii), “aguijote” (Eryhtrina glauca), “huesito” (Phyllanthus
brasiliensis) y “huiscoyol” (Bactris subglobosa). En las lagunas de inundación del río Grande de San Miguel abunda el
tule (Typha dominguensis) y especies de ciperáceas y plantas acuáticas.
Especies de flora prioritarias (amenazadas o endémicas): En la zona de bosque semisaturado aparecen árboles de mangle
dulce (Bravaisia integérrima), especie se encuentra únicamente en unos pocos bosques inundables del país y que está
protegida por la legislación de Nicaragua y México. El mangle rojo gigante (Rhizophora harrisonii) es especialmente
raro en el país.
Especies de fauna típicas o definitorias: En la bahía de Jiquilisco se encuentran tres especies de bivalvos del género
Anadara --curil (A. similis), concha negra (A. tuberculosa) y casco de burro (A. grandis)—con un claro valor comercial.
Otra especie de invertebrado que sufre una alta presión de explotación es el cangrejo punche (Ucides occidentalis), junto con el tilhuacal (Cardisoma crassum), y varias especies de camarones peneidos que crían dentro de la Bahía. La fauna
íctica de la Bahía también es extremadamente rica con la combinación de especies de mar y de agua dulce. El área
alberga una de las más variadas avifaunas del país y es considerado un sitio importante para la concentración de aves
migratorias, inclusive a escala centroamericana. Las playas e islotes de la bahía y sus alrededores sirven como área de cría a
varias especies de aves playeras o coloniales. En un islote situado enfrente de la isla de San Sebastián conocido como El
Bajón se ha identificado la única colonia para Centroamérica del rayador americano (Rynchops niger) y las poblaciones más
numerosas en El Salvador de Sterna antillarum y Charadrius wilsonia (ver capítulo de Humedales marinos). La isla San
Sebastián es probablemente el mejor sitio para la reproducción del ostrero en el país, siendo ésta una de las especies de aves
más amenazadas de El Salvador. También en esta isla y en Arcos del Espino aparecen dos de las escasas colonias de cría
conocidas del pucuyo (Chordeiles acutipennis)10. Aparte de estas especies en los manglares y estuarios de la Bahía se
encuentran prácticamente todas las especies típicas de estos ecosistemas como son las ardeidas, cormoranes, anhingas,
pelícanos, láridos, caradriformes, la fragata y el águila pescadora (ver anexo 5). También se conoce la existencia de nidos de
la lora nuca amarilla (Amazona auropalliata) dentro del manglar.
Especies de fauna prioritarias (amenazadas o endémicas:
El casco de burro está considerado como en peligro de extinción en El salvador por culpa de la
sobreexplotación. La bahía de Jiquilisco sirve como refugio de dos especies de Crocodylia catalogados como en peligro
de extinción en el país: el cocodrilo americano y el caimán. En las playas de la península de San Juan del Gozo, Isla San
Sebastián, Isla Madresal y El Espino, además de algunos sectores del interior de la Bahía, se ha confirmado el
anidamiento de tortuga verde (Chelonia agassizi), tortuga carey (Eretmochelys imbricata), tortuga golfina (Lepidochelys
olivaceae) y tortuga baule (Dermochelys coriaceae), todas ellas consideradas como en peligro de extinción en el país.
Valores culturales (restos históricos, tradiciones, usos tradicionales): Celebración del día del pescador en octubre4
Criterios que cumple para ser humedal de importancia nacional:
1. Humedal representativo o único: Alto
2. Biodiversidad (especies amenazadas): Alto
3. Servicios ambientales importantes: Alto
Valor total de importancia nacional: 6
Criterios que cumple para ser un humedal de importancia internacional según Ramsar (con breve justificación):
Criterio 1. La Bahía de Jiquilisco representa uno de los mejores ejemplos de manglar del Pacífico
centroamericano, además incluye buenas muestras de bosque estacionalmente saturado.
Criterio 2. Este humedal sustenta especies vulnerables y en peligro, además de comunidades ecológicas
amenazadas.
Criterio 3. Este humedal sustenta poblaciones de especies vegetales y animales importantes para mantener la
diversidad biológica de la región biogeográfica a la que pertenece.

Criterio 4. Este humedal sustenta numerosas especies vegetales y animales cuando se encuentran en una etapa
crítica de su ciclo biológico y les ofrece refugio durante la época seca.
Criterio 5. Seguramente el mosaico de hábitats de este humedal alberga de manera regular una población de
20.000 o más aves acuáticas.
Criterio 7. Este humedal probablemente sustenta una proporción significativa de las subespecies, especies o
familias de peces autóctonas de los manglares del Pacífico centroamericano, siendo éstas representativas de los
beneficios y los valores de los humedales, contribuyendo así a la diversidad biológica del mundo.
Criterio 8. Este humedal es una fuente de alimentación importante para peces, es una zona de desove, un área
de desarrollo y crecimiento y una ruta migratoria de la que dependen la existencia de peces dentro y fuera del humedal.
Suma total del número de criterios cumplidos: 7
Status actual según Ramsar: Propuesto como sitio Ramsar
Tenencia de la tierra: Mayoritariamente pública en más de un 85%.
Usos actuales: Usos altos: pesca, marisqueo, producción de camarones o sal. Usos medios: turismo, mezcla de sistemas
productivos con ganadería y agricultura extensiva, extracción de madera y tala de árboles.
Amenazas: Gravedad alta: pesca con bombas y otras técnicas destructivas de pesca, sobreexplotación de bivalvos y
cangrejos, sobreexplotación de huevos de tortuga y transformación de manglares en salineras, camaroneras o zonas
habitacionales. Gravedad media: exceso de población, incendios alrededor de los humedales, cacería, extracción de
madera y tala de árboles, contaminación proveniente de los ríos o de las comunidades y expansión urbana.
Estado de amenaza: Vulnerable
Información existente sobre el humedal: Bien conocido
Prioridad de investigación: Media
Situación legal como área protegida: Incluida en el Sistema de Áreas Naturales Protegidas (SANP)
Unidad de conservación a la que pertenece: Unidad de conservación Bahía de Jiquilisco.
Plan de manejo: Redactado y aprobado oficialmente.
Acciones de conservación: Incipientes. Todavía no hay un sistema de vigilancia establecido para el área.

Lista de personas e instituciones clave: Dirección de Patrimonio Natural/MARN. CESTA en San Juan del Gozo.
CODEPA en Puerto Parada. CENDEPESCA.
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conservación Jiquilisco-Jaltepeque. MARN-PNUD.



Bahia de Jiquilisco ( En construccion )



La Bahía de Jiquilisco, se enmarca en lo que históricamente fue la gran región habitada por el grupo Poton (Lenca-salvadoreño), uno de los principales grupos etnolingüísticos que habitaban el territorio salvadoreño al momento de la conquista, la cual abarcaba el territorio al oriente del país. Antiguamente la bahía era conocida como Xiriualtique, que en idioma poton, significa “lugar en la bahía de las estrellas”; proviene de xiri, estrella; ual, agua, río,bahía; y tique, cerro, sufijo de lugar (Lardé y Larín: 2000)



En el año 1998 se creo por medio del Artículo 78 de la Ley del Medio Ambiente, el Sistema de Áreas Naturales Protegidas (SANP).



La entrada en vigencia de la Ley de Medio Ambiente ha f acilitado la formulación ydivulgación de documentos y herramientas estratégicas que han ido permitiendo el ordenamiento del manejo de los recursos naturales y biodiversidad contenida en las áreasnaturales tales como la Estrategia Nacional de Diversidad Biológica, la Política de ÁreasNaturales Protegidas y el Proceso de Transferencia de la Áreas Naturales.



Especies: diversidad y prioridades de conservación


El conocimiento sobre las especies de fauna y flora que habitan el área natural de la Bahía de Jiquilisco es incompleto y fragmentario. Sin embargo, para algunos grupos y localidades se cuenta con bastante más información que en otras regiones del país. En lo que respecta a plantas vasculares se cuenta con un buen conocimiento de las especies arbóreas más comunes encontradas en los bosques de mangle, al igual que de la distribución de éstas a lo largo de la bahía (Quezada, L 1996 y Salazar de Jurado, M; Guillén, R y Ulloa J. 1996). En el área del bosque de Normandía se cuenta también con un listado de flora vascular bastante completo (MARN 2003). Fuera de estas zonas no se han realizado inventarios de flora. No se cuenta con ningún listado de hongos para el complejo, aunque se sabe que los bosques estacionalmente saturados presentes en el norte de la bahía son hábitats idóneos para que se desarrollen.

En lo que respecta a invertebrados, existen listados más o menos completos de invertebrados
acuáticos, generalmente enfocados en especies de utilidad comercial (v.g. bivalvos y crustáceos) . Sólo el bosque de Normandía cuenta con un listado más o menos exhaustivo de invertebrados y éste se centra únicamente en Himenópteros (MARN 2003). Este estudio destaca además por ser el primero que evalúa el papel ecológico de la fauna silvestre relacionándolo con los servicios ambientales prestados.


Curil Anadara tuberculosa


Este listado muestra una fauna íctica diversa, habiéndose identificado más de 90 especies diferentes, tal y como sería esperable de ecosistemas estuarinos donde cohabitan especies marinas y de agua dulce. Los listados de reptiles y anfibios probablemente no reflejan la diversidad de especies presentes en los diferentes ecosistemas del área natural




Tal y como sucede en otras áreas silvestres, las aves son el grupo mejor estudiado en lo que respecta al inventario de especies. Según Quiñónez et al. (1998) en la actualidad se pueden encontrar 231 especies de aves en la zona . La destrucción, fragmentación y aislamiento de los bosques dulces de la región ha motivado la probable extinción de varias especies de aves propias de bosques poco perturbados como son el rey zope (Sarcoramphuspapa), gavilán de pantano (Busarellus nigricollis), águila crestada (Spizaetus ornatus), pava (Penélope purpurescens), pajuil (Crax rubra), buco (Notharchus macrorhynchus), copetón real Onychorhynchuscoronatus) y el toledo (Chiroxiphia linearis).



pajuil (Crax rubra)




Esta lista aumentará significativamente si no se toman medidas para conservar los ecosistemas naturales de la zona. A pesar de estas pérdidas, el área alberga una de las más variadas avifaunas del país y es considerada un sitio importante para la concentración de aves migratorias, inclusive a escalacentroamericana (Quiñónez et al. 1998).

Las lagunas de conocimiento más notorias se detectan en el campo de los micromamíferos y los quirópteros. En este grupo aparece un patrón similar al de las aves, con varias especies que anteriormente habitaron la zona y que ya no se ven, como son el saíno, el tigrillo y quizás el oso hormiguero, aunque algunas personas cercanas a los bosques dulces del norte de la bahía dijeron haberlo visto. En cambio, el pezote (Nasua narica) aparece en el listado de Quiñónez et al. (1998), aunque no encontramos ninguna persona que reconociera su existencia en la zona. Los pescadores de la bahía también reportaron la presencia de delfines dentro de la bahía hace décadas, aunque ahora dicen que ya no se ven por culpa del uso continuo de explosivos para pescar.

Tipos de peces, moluscos y crustáceos para el comercio por puntos de pesca.

Vegetación Área Natural Bahía de Jiquilisco


El área natural de la Bahía de Jiquilisco se encuentra formando parte del Gran Paisaje de la Planicie Costera, subunidad de Usulutan y del Gran Paisaje de la Cadena Costera, subunidad Macizo de Jucuaran (MARN/VMVDU, 2003) dentro de la zona de vida Bosque Húmedo Subtropical Caliente (Holdrige, 1975)



Figura 4. Fuente MARN Mapa Ecológico: Sistemas de Zonas de Vida de Holdridge (J.Tosi y G.Harthorn, 1978).

La vegetación natural se encuentra distribuida en sucesiones primarias y secundarias que conforman asociaciones vegetales claramente diferenciadas, que han sido cartografiadas durante el trabajo de campo. Estas comunidades silvestres encontradas aportan más de 116 especies, entre las que destaca la flora del bosque estacionalmente saturado, aunque estudios especificos en este tema con seguridad aumentaran el número de especies presentes.

Los ecosistemas más relevantes en el área son el manglar, el bosque estacionalmentesaturado (zona norte) y las formaciones de playa.

Los cambios en la dinámica de la vegetación, son principalmente la desaparición de la vegetación de bosque salado o manglar, la vegetación de playa y la fragilidad del bosque estacionalmente saturado.

Para la clasificación de la vegetación se ha utilizado la clasificación de la UNESCO (1973)
adoptada por el CCAD-MARN en 2001 para la realización del mapa de vegetación del país. De los 17 tipos de vegetación descritos para el Salvador en la Bahía de Jiquilisco encontramos lo siguiente:

Vegetación Cerrada principalmente siempre verde, Manglar.



Las especies que conforman el manglar de Jiquilisco son el “mangle colorado” (Rhyzophora
mangle), “mangle rojo” (Rhyz
ophora racemosa), Rhizophora harrizinii, “madresal” (Avicennia
germinans), Avicennia bicolor, “botoncillo” (Conocarpus erecta), e “istaten” (Laguncularia
racemosa)

Vegetación cerrada principalmente siempre verde tropical ombrófila estacionalmente
Saturada


El bosque del Tercio (43,5 Ha) el menor del grupo, se encuentra íntimamente unido al manglar
y su perímetro esta cercado. Se encuentra en buen estado de conservación salvo en algunas

zonas donde la cooperativa ya ha realizado reforestaciones, manteniendo este bosque con una

clara vocación de conservación.

Dentro de las especies presentes en estos bosques hay que destacar el mangle de agua dulce
(Bravaisia integérrima), especie considerada en peligro en otros países Centroamericanos.


Vegetación Abierta Predominantemente Decidua con árboles y arbustos de Costa o Playa (Marina o Dulceacuícola) (400 ha).

de la vegetación de playa o de manglar, entre la vegetación caducifolia y la vegetación de
bajura. Se le ubicaba en zonas conocidas como linderos costeros. Suelen ser árboles de

pequeño o mediano tamaño.

Formación muy fragmentada y deteriorada de la que quedan pequeños retazos en la zona
oeste de la bahía de Jiquilisco, debido a la acción antrópica para la creación de potreros y al

avance de la frontera agrícola y en menor medida por la creación de camaroneras.


Especies encontradas en los tres estratos en esta formación son: botoncillo (Conocarpus

erecta) papaturro (Coccoloba floribunda), papaturro (Coccoloba caracassana), ojo de venado

Mucuna holtonii), mongollano (Pithecellobium dulce), carbón (Prosopis juliflora) y diversas

gramíneas


Vegetación Cerrada Tropical decidua en Estación Seca, de tierras Bajas. (3600 ha)

Se encuentra situada en las laderas sur de la cordillera de Jucuaran casi llegando a unirse con
el manglar cerca de la desembocadura del río Grande de San Miguel. Se desarrolla desde la

planicie costera hasta los 800 msnm, caracterizada porque las hojas se caen (80 a 95 %

febrero a marzo) de manera regular cada año durante la época seca (Villacorta, R. et al. 2000).


Especies típicas en esta formación son la ceiba (Ceiba pentandra), jocote (Spondias mombin),
aceituno (Simarouba glauca), pacum (Sapindus saponaria), el carrreto (Samanea saman),
anona (Annona spp), palo giote (Bursera simarouba), mongollano (Pithecellobium dulce),

conacaste (Enterolobium cyclocarpum) entre otras.


Vegetación Cerrada Principalmente Siempre verde Tropical Ombrofila Riparia (40 ha).

Término aplicado a la vegetación que crece o vive en ambientes acuáticos o lénticos (aguas
estancadas de pantanos, charcas o lagos, en orillas de los ríos o de corrientes de agua en

curso; como también a la ubicada en meandros, barras arenosas y lechos húmedos

ntermitentes) (Villacorta, R. et al. 2000).


La única formación de este tipo a destacar en la zona se encuentra muy cerca del bosque de
Normandia, el resto de quebradas que llegan a la bahía de Jiquilisco sólo poseen vestigios

muy degradados de esta vegetación
.
Con relación a la composición florística, esta formación se considera baja en términos de
diversidad en todos sus estratos.. Como parte del estrato arbóreo se observan “sauce llorón”

(Salix humboldtiana), “amate”, “capulamate” “salamate”, “amate de río” (Ficus spp.), “hule”

(Castilla elastica), “iscanal” (Acacia hindsii), “aguijote” (Eryhtrina glauca), “huesito” (Phyllanthus

brasiliensis) . En el estrato del sotobosque el “huiscoyol” (Bactris subglobosa).



Áreas de escasa vegetación en acumulaciones arenosas Duna Costera-Litoral


Esta formación no ha sido representada en el mapa de vegetación debido al pequeño tamaño
de sus formaciones y al alto estado de fragmentación que poseen, pudiéndose sólo encontrar

pequeñas manchas dispersas en algunas zonas de la Isla de San Sebastián y en la península
de San Juan del Gozo, y El Espino.
Esta integrada por especies vegetales enraizadas sobre espacios desnudos, dispersas sobre la
arena costera desnuda ubicada a lo largo del litoral o cabezas de playa (Villacorta, R. et al.
2000). Las especies de esta formación vegetal, presentan adaptaciones particulares para

soportar la intensa radiación solar, las altas temperaturas y el exceso de sal a que están

expuestas.
Son especies típicas campanilla de playa (Ipomoea pes-caprae), fríjol de playa (Canavalia
maritima), mozote de caballo (Cenchrus echinatus), algunos arbustos del género (Acacia sp.)
árboles de “cachimbo” (Crateva tapia).

Especies: diversidad y prioridades de conservación

Conocimiento existente sobre las especies de flora y fauna silvestres presentes en el área natural

El conocimiento sobre las especies de fauna y flora que habitan el área natural de la Bahía deJiquilisco es incompleto y fragmentario. Sin embargo, para algunos grupos y localidades se cuenta con bastante más información que en otras regiones del país. En lo que respecta a plantas vasculares se cuenta con un buen conocimiento de las especies arbóreas más comunes encontradas en los bosques de mangle, al igual que de la distribución de éstas a lo largo de la bahía . En el área del bosque de Normandía se cuenta también con un listado de flora vascular bastante completo (MARN 2003). Fuera de estas zonas no se han realizado inventarios de flora. No se cuenta con ningún listado de hongos para el complejo, aunque se sabe que los bosques estacionalmente saturados presentes en el norte de la bahía son hábitats idóneos para que se desarrollen.


En lo que respecta a invertebrados, existen listados más o menos completos de invertebrados acuáticos, generalmente enfocados en especies de utilidad comercial (v.g. bivalvos crustáceos) . Sólo el bosque de Normandía cuenta con un listado más o menos exhaustivo de invertebrados y éste se centra únicamente en Himenópteros (MARN 2003). Este estudio destaca además por ser el primero que evalúa el papel ecológico de la fauna silvestre relacionándolo con los servicios ambientales prestados


La fauna íctica presente en la bahía cuenta con un listado bastante completo publicado en una revista científica (Philips 1981), algo atípico en el país, donde los informes sin publicar domina.

Este listado muestra una fauna íctica diversa, habiéndose identificado más de 90 especies diferentes, tal y como sería esperable de ecosistemas estuarinos donde cohabitan especies marinas y de agua dulce. Los listados de reptiles y anfibios probablemente no reflejan la diversidad de especies presentes en los diferentes ecosistemas del área natural .




pava (Penélope purpurescens)


Tal y como sucede en otras áreas silvestres, las aves son el grupo mejor estudiado en lo que respecta al inventario de especies. Según Quiñónez et al. (1998) en la actualidad se pueden



encontrar 231 especies de aves en la zona . La destrucción, fragmentación y aislamiento de los bosques dulces de la región ha motivado la probable extinción de varias especies de aves propias de bosques poco perturbados como son el rey zope (Sarcoramphuspapa), gavilán de pantano (Busarellus nigricollis), águila crestada (Spizaetus ornatus), pava (Penélope purpurescens), pajuil (Crax rubra), buco (Notharchus macrorhynchus), copetón real (Onychorhynchuscoronatus) y el toledo (Chiroxiphia linearis). Esta lista aumentará significativamente si no se toman medidas para conservar los ecosistemas naturales de la zona. Apesar de estas pérdidas, el área alberga una de las másr rey zolpe (Sarcoramphuspapa),variadas avifaunas del país y es considerada un sitio importante para la concentración de aves migratorias, inclusive a escala centroamericana .


rey zolpe (Sarcoramphuspapa)



el pezote (Nasua narica)

El grupo de los mamíferos está peor estudiado aunque se cuenta con un listado avanzado Las lagunas de conocimiento más notorias se detectan en el campo de los micromamíferos y los quirópteros. En este grupo aparece un patrón similar al de las aves, con varias especies que anteriormente habitaron la zona y que ya no se ven, como son el saíno, el tigrillo y quizás el oso hormiguero, aunque algunas personas cercanas a los bosques dulces del norte de la bahía dijeron haberlo visto. En cambio, el pezote (Nasua narica) aparece en el listado de Quiñónez et al. (1998), aunque no encontramos ninguna persona que reconociera su existencia en la zona. Los pescadores de la bahía también reportaron la presencia de delfines dentro de la bahía
hace décadas.